Metodologías ágiles, segundo round: cómo sacarle el mejor provecho

Por Mara López Barreiro

La tendencia sigue siendo popular en muchas organizaciones, pero errores en su implementación llevan a este enfoque a puertos no deseados. Cuál es la llave que podría inaugurar una nueva ola de agile que sea aún más fructífera que la primera.

El concepto agile resuena en el mundo desde hace algunos años y la posibilidad de su adopción convenció a una variedad de ejecutivos regionales. Sin embargo, implementaciones erróneas de metodologías ágiles hicieron que esta tendencia no diera todos los frutos que es capaz de dar, por ejemplo, en mercados como el argentino. Hoy nos encontramos frente a una segunda ola de aproximación a este enfoque que podría permitirle a las organizaciones vislumbrar los motivos detrás de ciertos fracasos en algunos primeros intentos de aplicación.

La clave estará en no echarle la culpa a la herramienta y revisar en cambio el proceso de implementación; hacer un análisis que nos permita posicionarnos y entender por qué puede fallar lo agile. ¿Es malo? ¿Es bueno? ¿Sirve o no sirve? La realidad es que en algunos casos quizás no se implementó de la mejor manera y el enfoque fue dispuesto en áreas que no tenían que valerse de este tipo de metodologías para funcionar. La agilidad organizacional involucra herramientas ágiles, pero lo que primero se debe desarrollar es un mindset. El primer paso entonces debería ser observar a la organización por dentro y ver qué tan ágil es. A partir de allí comienza la preparación. Y eso es algo que en muchas empresas no se ha hecho.

Desde Veril Consultores creemos que que cuando se desean implementar metodologías ágiles hay que tener en cuenta qué debemos cambiar las personas para que esta metodología funcione (creencias, habilidades) y qué necesita cambiar el sistema: las estructuras, los modelos de toma de decisiones, la autonomía y los procesos y procedimientos que nos guiaron hasta ese momento. Poniendo un ejemplo, simplificar este análisis y vivir la experiencia scrum sin estudiar qué requiere a nivel estructural y cultural mi organización para cambiar, será posiblemente dar un paso en falso.

A la hora de hablar sobre las consecuencias de lo advertido, el costo económico de una mala implementación no es el único ítem que aparece en la lista. También se debe sopesar el costo asociado al proyecto en el que se aplica agile. Esto es así porque cuando la implementación de estas metodologías es equívoca no solo se hunden las posibilidades de éxito de esta parte del proceso, sino que el propio proyecto sobre el que se buscaba trabajar también ve dañado su motor de acción. Por ende, el perjuicio es doble.

Como conclusión, ofrecemos la siguiente reflexión: si compramos un producto que incluye instrucciones de uso pero no las seguimos al pie de la letra, jamás podremos reclamar con autoridad que lo adquirimos no funciona. Del mismo modo, aquellas organizaciones que no han sabido implementar metodologías ágiles de forma adecuada no deberían sentenciar de antemano si ellas sirven o no, ya que esto podría generar incluso percepciones y concepciones erradas sobre algo que en verdad nunca se implementó de la mejor manera. Justamente, porque el manual no fue atendido.

Finalmente la pregunta del millón siempre será para qué hacemos esto. Es necesario, siguiendo ese fin, repasar si las organizaciones que han implementado metodologías agile tienen clara su respuesta.

Otras preguntas útiles podrían ser qué tengo que hacer en materia de cambio para poder implementar agile y cómo es que gestionar el cambio hace a una metodología agile.

¿Un adelanto? Esto no sucede solamente aplicando una herramienta. Por eso la clave es entender qué tipo de cambio o transformación tengo que generar en mi organización para que las metodologías ágiles funcionen. ¿Una aclaración? No siempre lo hacen.

A su vez, una consultora sola no hace que cambien los hábitos de 30 años de antigüedad de una empresa al momento de llevar adelante sus nuevos proyectos. Cómo impulsar esa transformación conscientemente tiene que ir de la mano del deseo de implementar agile cuando aplica y si su uso es el indicado.

¿Qué experiencia ha tenido tu organización con las metodologías ágiles?

Somos una Consultora especialista en transformación para empresas con enfoque empático de Latinoamérica.

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